Tramo: Higueruela – Albacete

A primera hora de la mañana nos levantamos, recogimos todos los trastos y los colocamos de nuevo en las alforjas, pero… con el frío que hacía decidimos esperar un ratito más en el interior del albergue. Cuando los rayos del sol empezaron a hacer acto de presencia nos subimos a las bicicletas y nos encaramos dirección a Albacete, travesando las múltiples llanuras que caracterizan la geografía de este lugar.
Tras 42 km de pedaladas podíamos divisar la ciudad en el horizonte, pero el camino se dividía en varios senderos pedregosos… ¿cuál elegir? ¿cuál estaría en mejores condiciones?… aún no habíamos elegido la vía a seguir cuando aparecieron unos galgos corriendo delante de una furgoneta que iba a 15 km/h, y en su interior estaba el dueño de los perros, quien les estaba sacando a ¿”pasear”?. El jóven que nos vió parados con las bicis nos indicó que para llegar a la ciudad debíamos seguir el sendero “x” sin desviarnos, pero nosotros no estábamos convencidos de ello… por suerte nos cruzarnos con otro chico con su perro, le preguntamos y nos dijo “no os aconsejo para nada ir por ese camino, eso lleva a una aldea muy mal afamada, mejor salid a la carretera”, y así lo hicimos.
Una vez en Albacete nos alojamos con nuestro amigo Yorgo, y sus compañeros Carlos, Carmen y Sergio, miembros de CURBA (ciclistas urbanos Albacete), con quienes disfrutamos de un día de música en el parque, de la celebración del cumpleaños de un amigo de ellos, y de la participación en el programa de radio “La Radiocicleta”.

 

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