Tramo: Font de la Figuera – Almansa

Nos levantamos por la mañana, en el albergue del camino de Santiago de “La Font de la Figuera”, para iniciar el último ascenso de la cordillera montañosa que hay para salir de la Comunidad Valenciana, y adentrarnos en tierras de Castilla la Mancha. Almorzamos bien para coger fuerzas y nos subimos a las bicicletas. No tuvimos mucho tiempo para calentar los músculos de las piernas, porque en apenas 2 Kilometros topamos con el ascenso del “puerto de Almansa”… así que no tardamos nada en sudar la gota gorda, ya que el desnivel era muy pronunciado, y nos vimos obligados a llevar a rastras las bicis, con su pesadas alforjas, hasta la “cima” (era como vernos personificados en el personaje de la película de Conan el Barbaro, cuando aparece de niño arrastrando una especie de noria muy pesada). Pero, después de 3 kilometros en vertical llegamos a la cima del puerto de Almansa a unos 692 metros de altura.
Y… ¡por fin llegamos a Castilla! Tierras de inmensas llanuras por donde pasaba el errante Don Quijote de la Mancha.
Felices y contentos llaneábamos dirección a Almansa, donde una pareja almanseña nos estaba esperando a mitad de camino con sus bicis, para invitarnos a un picnic con pan, queso, chorizo y vino incluido… un buen comienzo al estilo manchego sin duda.
Cuando empezamos a divisar la ciudad el espectacular castillo destacaba por su magnificiencia, y con tan solo observarlo te trasportaba a otra época plagada de caballeros y princesas.
Una vez instalados en la casa de nuestros anfitriones, Nico y Macarena, pudimos visitar a pie la ciudad y nos contaron alguna que otra batallita que sucedió por allí.
No os perdais la próximas entregas, porque Nico nos hizo de manager y nos consiguió unas buenas actuaciones en un colegio, y en un teatro donde tocamos para niños de toda europa.  ;D

 

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