Tramo 14 y 15: Madrid – Navalcarnero – Ventas de la Retamosa

Tras unos días de descanso en Madrid, llegaba la hora de continuar la ruta, así que nos despedimos de nuestro amigo Javi y nos encarrilamos por el Camino Real de Guadalupe, cuya denominación “real” es porque era por donde los Reyes Católicos de la Casa de Trastamara y los Austrias iban al Monasterio de Guadalupe. Al caer la noche hicimos una parada en Navalcarnero, ciudad que fue fundada a finales de 1499 para poner remedio a los conflictos entre las ciudades vecinas. Recorrimos las calles de la ciudad de norte a sur buscando un cobijo para dormir… y al final topamos con un polideportivo en obras, que estaba a medio terminar como consecuencia de la crisis. Encendimos las linternas e inspeccionamos el lugar y, vimos que había una amplia habitación apta y segura para montar la tienda de campaña y descansar. Aunque la habitación estaba totalmente oscura, porque no había hueco alguno por el que entrara un rayo de luz, sabíamos que ya era hora de levantarse, ya que se empezaban a oir los barullos de los automóviles. Al salir del recinto la escarcha rodeaba el paisaje y nos indicaba que la noche había sido fría. Proseguimos por el camino real, aunque el acondicionamiento de la vía era demasiado arenosa para nuestras bicicletas cargadas, así que en varias ocasiones Vanesa tuvo que arrastrar su biciclo para seguir la marcha. Con la espalda y las muñecas abatidas alcanzamos el pueblo de las Ventas de la Retamosa, situado en la provincia de Toledo.  Esta vez nos fue más fácil encontrar un sitio para acampar, ya que tropezamos con un parque infantil abandonado que estaba a las afueras de la ciudad y que prometía ser un sitio tranquilo.

 

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